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Ciberpaís: los Gobiernos se ‘appuntan’

Después del artículo publicado sobre la liberación de datos de Asturias, el Ciberpaís publica hoy el artículo “Planeta App” sobre aplicaciones y widgets variados en el que se resalta el uso de información pública para la construcción de algunos de ellos. Una interesante lectura de lo que ocurre desde el punto de vista del consumo de la información.

artículo del ciberpaís sobre apps

artículo del ciberpaís sobre apps y el destaque del uso de datos públicos

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Dos publicaciones esenciales para Administraciones Públicas

Ya están disponibles dos documentos en español publicados por CTIC que son esenciales en el ámbito de las administraciones públicas. Estos dos trabajos están relacionados con el trabajo que se realiza desde nuestra área de Administración Electrónica y Open Government, y definen una visión de las políticas de uso de servicios de participación ciudadana y un análisis completo sobre cómo mejorar el acceso a la Administración haciendo un buen uso de la Web.

Ciudadano caminando

Mejora del acceso a la Administración mediante un mejor uso de la Web

Al inicio del año 2007, CTIC Centro Tecnológico, sede de W3C en España, propone a W3C la creación de una actividad mundial específica sobre administración electrónica con el fin de identificar los retos más importantes que las administraciones públicas de todo el mundo encuentran a la hora de utilizar la Web, así como desarrollar buenas prácticas para optimizar el uso de la Web en el contexto de la administración electrónica.

La actividad mundial sobre administración electrónica (eGovernment) de W3C, liderada por CTIC, cuenta en la actualidad con un grupo de trabajo compuesto por más de 200 personas procedentes de más de 25 países que representan a administraciones públicas locales, regionales, nacionales, supranacionales, ONGDs, ciudadanos, universidades yempresas del sector privado.

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Políticas de uso de servicios de participación ciudadana en el contexto de las Administraciones Públicas

En estos últimos años, la Web se ha transformado. La Web 2.0 permite que usuarios y usuarias interactúen con el propio portal o entre sí, por lo que resulta impensable mantener un portal cerrado. Quienes lo usan exigen participar, aportar información, comunicarse con personas afines, etc.

Las Administraciones Públicas que se plantean abrir servicios participativos tienen dudas sobre si realmente se puede confiar en quienes usan sus aplicaciones para cederles parte del control de la información.

En esta publicación se describe la metodología de análisis de servicios Web participativos desarrollada para el Gobierno del Principado de Asturias , dando cobertura a los principales riesgos a los que puede tener que enfrentarse una Administración Pública a la hora de establecer o gestionar servicios de este tipo.

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Ciberpaís: el Gobierno de Asturias libera sus datos públicos

El Ciberpaís publica en su edición de hoy un artículo con el título “el Gobierno de Asturias libera sus datos públicos” en el que se hace eco de la labor del equipo Open Data @ CTIC sobre la apertura de datos del gobierno de Asturias. Anteriormente ya hemos publicado en este mismo blog algunos ejemplos. Esperamos que la fase final de este proyecto vea la luz en los próximos días y os mantendremos informados desde este mismo blog.

captura del artículo en Ciberpaís

El artículo en Ciberpaís con foto del equipo de Open Data @ CTIC

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Las URIs no cambian, es la gente quien las cambia.

¿Cómo reconoceremos una buena URI? Una buena URI es aquella que no cambia.
Las URIs no cambian, es la gente quien las cambia

El problema

Cada día se publica en la Web una gran cantidad de documentos, pero lamentablemente muchos de ellos dejarán de estar disponibles al cabo de un tiempo, dando lugar al gran cementerio de enlaces que todos conocemos.

El origen

Existen varios motivos por los que un enlace puede acabar desapareciendo, pero en general ninguno de ellos tiene una causa técnica, sino más bien organizativa. A veces se trata de una simple reorganización de contenidos, otras veces es material que ha quedado anticuado y alguien ha decidido deshacerse de él, o puede que simplemente sea contenido que ha quedado huérfano tras algún tipo de cambio.

Las consecuencias

Lo que está claro, es que en cualquiera de las situaciones anteriores se ha subestimado la importancia de mantener unas URIs estables y permanentes. Por un lado tendremos la frustración que puedan sufrir los usuarios directos de esos documentos porque ese enlace o esa dirección que les han pasado ya no funciona, por otro lado habría que sumar el perjuicio para cualquier otro potencial usuario de dicha información, especialmente para aquellos que pretendan explotarla y reutilizarla a través de la creación de nuevos servicios.

Cuando cambiamos o eliminamos una URI de nuestro servidor nunca podremos estar seguros de las posibles consecuencias y efectos laterales que tendrán lugar a lo largo de la cadena de distribución. Si en algún momento se llegan a perder esos enlaces se perderá también con ellos toda la cadena de valor que se ha creado sobre los mismos.

Caso peor: La Administración

Las webs de la Administración son especialmente vulnerables ante este problema, ya que generalmente utilizan una estructura basada en su propia organización interna y, dado que las Administraciones se encuentran en un proceso de constante evolución, son también frecuentes los cambios respecto a cómo se presenta dicha Administración en la Web.

Las distintas áreas administrativas suelen ser entidades provisionales por su propia naturaleza, lo que da lugar a una base muy débil a la hora de conseguir un esquema de URIs sólido y consistente. La consecuencia directa de este carácter pasajero es que tienen serias dificultades a la hora de mantener URIs persistentes e invariables, y por tanto también para preservar la información, dando en ocasiones lugar a soluciones transitorias y costosas con el objetivo de aliviar la situación.

La solución

Es por ello que las Administraciones deben tener muy presente la importancia de la gestión de datos a largo plazo, para de este modo garantizar que se cubran todas las necesidades del usuario de la información, tanto presentes como futuras. Ser capaces de preservar a lo largo del tiempo los datos que son publicados debería ser una prioridad para cualquier Administración, ya que, idealmente, una vez que publicamos un dato debería poder ser siempre referenciado mediante la URI original.

Próximamente veremos cómo utilizar las URIs para conseguir ese sistema único de identificación que deseamos.

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Cómo publicar Linked Data

Cuando nuestra administración ya ha decidido que quiere publicar sus datos de forma abierta y semántica surge la pregunta: ¿Cómo publicamos Linked Data? Recordamos ahora brevemente los principios que deben cumplir nuestros datos para ser considerados Linked Data:

  • Nuestros recursos deben ser unívocamente identificables a través de su URI. Las URIs deben estar basadas en el esquema HTTP para hacer su gestión descentralizada y para hacer su acceso ubicuo a través de la web.
  • Los recursos deben ser descritos mediante RDF que es el modelo de datos de la web semántica. De entre las diferentes representaciones RDF, al menos la serialización oficial en XML, RDF/XML, debe estar disponible para cada recurso.
  • Para crear una auténtica web de datos es necesario que los datos estén enlazados. Nuestros recursos deben incluir referencias en forma de enlaces RDF a otras fuentes de datos y, en la medida de lo posible, deberían ser referenciados desde recursos externos.

En realidad,  los principios de la web de datos son muy parecidos a los de la web tradicional de páginas. Cuando a través de una URL devolvemos descripciones de recursos en RDF ya estamos publicando linked data.

Formas de publicación RDF

A la hora de crear las descripciones en RDF de nuestros recursos tenemos varias posibilidades dependiendo de las circunstancias.

Cuando los datos a publicar son pocos y se espera que no cambien mucho con el tiempo, la forma más práctica de generarlos es mediante un recurso o fichero estático. Un ejemplo típico de esta estrategia son los recursos FOAF (“foaf.rdf”) que son colgados en los sitios web.

Otra forma de realizar las descripciones es obtenerlas de documentos ya existentes no RDF. RDFa es el estándar del W3C que permite embeber RDF en páginas web. Mediante la especificación GRDDL es posible extraer información semántica de documentos XML mediante transformaciones XSL. Existen también otras utilidades “RDF-ificadoras” que transforman en semánticos datos disponibles en otros formatos como hojas excel.

Cuando el volumen de nuestros recursos es elevado no es útil mantener una serie de ficheros descriptores estáticos para cada uno. La forma de publicación más utilizada es generar los documentos RDF de forma dinámica cuando llega una petición para una URI concreta. El W3C ha creado la especificación SPARQL, que define un lenguaje de consultas para RDF. Típicamente, un servidor semántico hará público este punto de consultas a traves del protocolo HTTP. Cuando el servidor recibe una petición para la URI de un recurso concreto esta petición es transformada en una consulta SPARQL sobre los datos de ese recurso, que son devueltos al cliente serializados en RDF/XML.

Plataformas para la publicación

Una vez que hemos definido las descripciones de nuestros recursos, ¿cómo y dónde las colgamos? De nuevo las opciones son similares a cuando publicamos en la web tradicional.

Si tenemos entre manos un proyecto grande de publicación de recursos semánticos, por cuestiones de almacenamiento y escalabilidad la mejor opción pudiera ser recurrir a plataformas especializadas que ofrezcan este tipo de servicios. Sin duda en el futuro proliferarán este tipo de soluciones aunque en la actualidad organizaciones como Talis ya ofrecen una plataforma de esta naturaleza.

Si optamos por publicar y mantener nuestros datos en nuestro propio servidor también disponemos de otras tecnologías, a menudo open source. Dos diferentes opciones son almacenar nuestros datos en un formato nativo de tripletas RDF o bien generarlos dinámicamente en base a otros formatos. Por ejemplo, Virtuoso, que es un completo servidor con soporte para almacenar modelos RDF y publicación mediante protocolo SPARQL; D2R, utilidad que mapea y publica de forma semántica los datos de bases de datos relacionales existentes; o Pubby, herramienta que genera y gestiona las URIs de nuestros recursos cuando ya se dispone de un punto SPARQL con datos publicados.

Acciones a seguir

Una vez que nuestros recursos son deferenciables (accesibles) desde la web la “visibilidad” de nuestros datos dependerá del número de recursos externos que los referencien. Para ayudar a que nuestros recursos sean más fácilmente descubiertos existen, igual que en la web tradicional, servicios de registro de datos semánticos. Uno de ellos es Ping the Semantic Web. También es buena idea apuntar nuestros recursos en páginas web que actúan como directorios para humanos, como esta lista de servicios semánticos .

Próximamente en entradas de este blog ahondaremos en algunas de las cuestiones técnicas mencionadas con algunos ejemplos y casos de uso.

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