Fundación CTIC

El Catalogo Nacional datos.gob.es, premio al portal mas amigable de la Unión Europea

La colaboración de CTIC en la concepción y desarrollo del Catalogo Nacional de Datos de España, datos.gob.es, ha sido galardonada con el premio al portal Open Data mas amigable de la Unión Europea por la red temática LAPSI (Legal Aspects of Public Sector Information), cuya misión es identificar, estudiar y resolver los obstáculos legales del proceso de reutilización de la información del sector publico.  El galardón ha sido entregado en el transcurso de la segunda Conferencia Publica LAPSI en Bruselas y recogido por Emilio García en representación de Proyecto Aporta en la ceremonia de entrega del premio convocado en su tercera edición.

Las acciones desarrolladas por CTIC en el proyecto han consistido en el apoyo para la definición estratégica de la Iniciativa del Catalogo Nacional y en la producción de diferentes instructivos. Se han realizado también labores de soporte técnico para la definición de la arquitectura, contenidos del portal así como la migración desde el catalogo previo del antiguo portal Aporta, también se han definido los requerimientos técnicos de estandarización Web -accesibilidad y web móvil- así como el soporte semántico del portal. Por otro lado, se han realizado investigaciones y pruebas de concepto sobre diferentes plataformas y aplicaciones de reutilización existentes. El equipo técnico de CTIC se siente orgulloso de haber contribuido con su conocimiento y experiencia al éxito de la Iniciativa del Catalogo Nacional promovida por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, el Ministerio de Hacienda y Administraciones Publicas y ejecutada por la entidad publica Red.es. Esta colaboración contribuye a la extensión de las iniciativas Open Data de España en las que CTIC ha tenido un papel fundamental en su desarrollo como son las del País Vasco, Cataluña, Navarra, Asturias, Andalucía, Galicia, Zaragoza o Gijón.

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Apertura de datos públicos: La transparencia necesaria

Pablo Priesca, director de CTIC, en la Tribuna sobre Administraciones Públicas en El Mundo (19/12/2011)

La carencia de una Ley de Transparencia sólo contribuye al mantenimiento del flujo de información especulativa al que nos tiene acostumbrado el poder

La apertura de datos públicos es un movimiento mundial imparable. La cuestión es la velocidad a la que las administraciones públicas se van incorporando al mismo.

En el ámbito europeo, la UE acaba de anunciar la elaboración de la directiva que será aprobada en 2013 que obligará a los gobiernos a abrir sus datos públicos a terceros, no sólo con el objetivo de la transparencia sino también como una forma de ahorrar dinero público por la reutilización de datos de otras administraciones y la posibilidad de que el mercado de los reutilizadores genere nuevos negocios y servicios con su uso. Además, la directiva pondrá especial énfasis en el uso intensivo de formatos estándar procesables por máquinas, lo que favorecerá la reutilización de los datos.

El Reino Unido, uno de los países líderes del ‘Open Data’, ha anunciado hace unos días la creación (10 millones de libras esterlinas) del Open Data Institute que pretende ser una referencia mundial de la tecnología aplicada a la apertura de datos y que contará con la implicación directa de Tim Berners-Lee, creador de la World Wide Web.

En España, el Real Decreto que instrumentaliza la Ley 37/2007 es un avance importante pero no suficiente, al introducir aspectos que acelerarán el compromiso de la administración pública con la apertura de datos. El texto precisa las obligaciones de las administraciones y organismos del sector público estatal, solo estatal, para promover la reutilización.

Lo que no dice el RD es para qué tipología de datos son prioritarios para su apertura, lo que supone una traba de cara a incrementar la transparencia. La legislación española (incluyendo la Ley 37/2007) continua siendo parca ya que deja fuera del ámbito de aplicación muchísima información reutilizable como por ejemplo publicaciones científicas procedentes de proyectos financiados con fondos públicos, archivos culturales, museísticos, etc (aspectos que sí recogerá la directiva europea).

Se sigue hablando de documentos y no de datos, cuando el interés máximo lo generan los datos en crudo y desagregados. Esto simplemente genera ‘linkodromos’ de documentos y devalúa el potencial de la reutilización.

El impacto económico de la apertura de datos en Europa se estima en 140.000 millones de euros, según los datos de la CE, pero no debemos olvidar que el sector reutilizador está dormido. Prueba de ello es que las distintas iniciativas de apertura de datos puestas en marcha tienen escasa demanda por parte de los reutilizadores. Apenas se solicita la publicación de nuevos conjuntos de datos y los que están publicados tienen poco o escaso interés para ellos. Es necesario estimular la reutilización.

Las políticas de apertura son necesarias pero no suficientes. Es hora de optimizar esfuerzos. Se está caminado en el proceso de apertura pero la velocidad es lenta. Es fundamental e imprescindible dotar a nuestra legislación de una Ley de Transparencia que complemente el proceso iniciado de apertura de datos, que contribuya a la dignificación de la actividad pública y la eficiencia/eficacia en la gestión de las administraciones, que fomente la participación ciudadana y que permita la evaluación de las políticas públicas por parte de los ciudadanos en base a información pública objetiva.

La carencia de una Ley de Transparencia sólo contribuye al mantenimiento del flujo de información especulativa al que nos tiene acostumbrado el poder público en nuestro país. Los partidos políticos que no han sido capaces de llevar al Parlamento una buena ley de Transparencia continúan bajo la vieja premisa de que quien maneja la información maneja el poder.

Y no es de extrañar, cuando los procesos democráticos en el seno de los propios partidos está lejos de ser transparentes y participativos. Cada vez tiene menos sentido continuar manteniendo esos parámetros basados en la especulación con la información, cuando la información objetiva, veraz y adecuadamente combinada aporta mayores beneficios a la sociedad o acaso se cuestiona el poder de la Red como instrumento de socialización global.

Afortunadamente, algunas comunidades autónomas están dando pasos positivos hacia políticas de Gobierno Abierto, entre otras es de destacar el caso del Gobierno Vasco con la iniciativa combinada de apertura de datos y participación ciudadana, Irekia; o el caso de Navarra que precisamente estos días ha sometido a consulta su anteproyecto de Ley de Transparencia, un documento que apunta maneras y que sin duda será un referente para la futura Ley estatal, que llega tarde.

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Mi primera experiencia con el Open Data

Con motivo del XII encuentro iberoamericano de Ciudades Digitales, que se celebra en Bilbao los días 28, 29 y 30 de septiembre del presente año, pensamos que podría ser buena idea la realización de una aplicación de ejemplo, basada en open data, vistosa a la vez que útil.

Se optó por realizar un display en tiempo real de las paradas de transporte público más próximas al Palacio de Congresos Euskalduna, donde se celebra el congreso. La aplicación muestra al usuario el tiempo restante para la llegada del próximo vehículo de transporte público a una determinada parada. Se basa en la información proporcionada por los transportes de la ciudad de Bilbao, concretamente metro, autobús y tranvía, publicada en sus respectivas páginas Web.Pantalla de televisión que muestra la aplicación realizada en funcionamiento

A nivel personal, el objetivo principal de esta primera toma de contacto con open data era aprender qué es open data y que mejor forma que enfrentándose a los problemas de utilizar este movimiento y analizando las posibles soluciones.

Los primeros problemas

El principal problema encontrado a la hora de trabajar con los datos publicados, fue el formato en el que se presentan al usuario. El W3C recomienda la liberación de datos útiles y en formatos abiertos que permitan la reutilización automatizada.

Para realizar la aplicación optamos por almacenar los diversos horarios en una base de datos. Por lo tanto, el primer hito a realizar era la búsqueda de los horarios en la Web. En esta ocasión los datos se liberaban en formato PDF, que a pesar de ser un formato libre, no presentaba una estructura idónea, la información se distribuía en diversas tablas que no eran homogéneas entre sí, lo que impedía el tratamiento automático. En consecuencia, una labor que podría ser prácticamente automática se convierte en una labor un tanto tediosa y que nos exige mucho más tiempo del estimado en un principio.

Captura de pantalla del navegador Layar para la parada de Jesusen BihotzaUn segundo objetivo era hacer una aplicación de realidad aumentada. En esta ocasión, se encontraron pequeñas dificultades a la hora de indicar la geoposición de cada una de las paradas con las que hemos trabajado, esto se debe a que no existe ningún fichero que nos proporcione la ubicación exacta de las mismas. Esta información es de vital importancia cuando utilizados un navegador de realidad aumentada, como es Layar.

Un buen ejemplo en la liberación de datos abiertos relativos a los horarios de transporte público es el Ayuntamiento de Gijón, ya que dispone de un servicio Web que facilita la realización de este tipo de aplicaciones. Este servicio Web proporciona los datos en tres formatos diferentes: JSON, XML o SOAP. De esta forma, con una decena de líneas de código podríamos hacer la consulta que nos devolviesen los datos sin apenas transformaciones

Conclusiones

Cuanto más bien estructurados y enriquecidos estén los datos, más sencillo será reutilizarlos y construir aplicaciones que los traten automáticamente. Entre los formatos de datos más adecuados para desarrollar una aplicación de este tipo estarían XML y JSON, aunque lo ideal sería que los datos se publicasen empleando el modelo RDF, que se consultarían empleando el lenguaje SPARQL.

Para esta aplicación de ejemplo, si los datos publicados hubiesen estado en un formato más adecuado que en documentos PDF, habríamos empleado muchas menos horas en su realización. La consecuencia directa de emplear menos horas en el tratamiento de datos es la disponibilidad de más horas y atención en la programación propiamente dicha de las aplicaciones.

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Entrevista a Carlos de la Fuente por el #OpenDay2011

PuntoGOV, a través de César Dergarabedian, entrevistó a dos ponentes del #OpenDay2011: Carlos de la Fuente García, director de Servicios Tecnológicos del CTIC, con sede en Gijón, Asturias, España; y Ester Kaufman, Investigadora del Programa “Understanding Canada”. Ambos hablaron en torno de los temas del encuentro del próximo martes en Buenos Aires y aquí, las partes más importantes de los diálogos mantenidos con dos de los protagonistas del #OpenDay2011:

¿Por qué los Estados deben contar con una política de “open data”?

  • Carlos de la Fuente García: Las administraciones públicas en el ejercicio de su función atesoran información que crean, procesan, mantienen ó difunden, pero que a la vez son susceptibles de tener múltiples usos. La visión multipropósito por parte de los Estados de estos datos con el fin de la reutilización presenta una serie de oportunidades de gran valor: transparencia, desarrollo económico, interoperabilidad e innovación entre otros. Las acciones de apertura de datos y su puesta a disposición pública en formatos abiertos, aumenta la eficiencia de las administraciones: los datos se hacen mucho más interesantes si son compartidos y agregados a otros datos aumentando así la eficiencia de los recursos públicos. Por otro lado, la falta de apertura de datos públicos perjudica seriamente a las pequeñas empresas frente a las grandes en el esfuerzo por recopilar datos, en muchas ocasiones de dudosa calidad. A la hora de acceder a la información publica nos podemos encontrar múltiples mecanismos de acceso, en formatos privativos, costosamente procesables, bajo diferentes esquemas de licencias ó políticas de tasas inasumibles, lo que hace desistir a muchos emprendedores de esta opción de desarrollo.
  • Ester Kaufman: Porque estamos inmersos en la sociedad de información donde la gestión del conocimiento es clave. Una de las condiciones para su desarrollo es que la información que gestiona el Estado esté disponible en la medida que esa apertura no afecte a la privacidad o la seguridad con mayúsculas. Se pretende así generar círculos virtuosos de innovación multiactoral y, de este modo, aumentar la competitividad en lo económico. Respecto a lo político, la información oportuna, veraz y pertinente permitiría la participación responsable. Esto último significa garantizar el posicionamiento informado de los ciudadanos, a fin de que sus derechos de participación no se ejerzan como meras formalidades. Esa participación informada debe darse tanto respecto a la gestión de las políticas como en las prácticas electorales. Tal como ha sido reconocido por expertos europeos (GEAN, por ejemplo) el actor que recoge y procesa mayor información, con las más altas potencialidades de valor agregado, es el propio Estado. Esa información debe volcarse a la sociedad para que sus integrantes las transformen en conocimiento a partir de la aplicación situada de cada uno de sus ciudadanos.

¿Cuál es el rol que le cabe a la industria de las TIC para desarrollar estas políticas de “open data”?

  • Carlos de la Fuente García: Los datos son materia prima de primer orden para el sector tecnológico. Si los Estados tienen la oportunidad de dirigir la innovación con los procesos de apertura, la Industria tiene el reto de explotar su creatividad pare generar servicios de valor. Esta simbiosis publico privada, incrementará la fortaleza de nuestro estado de bienestar porque la ciudadanía dispondrá de servicios que la administración no es capaz de desarrollar, siendo así mas eficiente a costo mínimo. A su vez, la empresa obtendrá un rendimiento por las posibilidades de negocio de la iniciativa privada. No debemos olvidar que los servicios y las aplicaciones útiles son el fin, los datos son el medio.
  • Ester Kaufman: Ese círculo virtuoso que mencionaba antes requiere ser potenciado por herramientas tecnológicas altamente participativas y seguras. Por otra parte, no todos tienen derecho a acceder a toda la información. Determinar quién tiene derecho a acceder a qué requiere grados de personalización de los destinatarios que suelen implicar complejidades jurídicas que derivan en complejidades tecnológicas. Algunos tendrán derecho a acceder a datos más particulares, otros a datos un poco más generales y otros solo a estadísticas. Todo esto es imposible sin la participación creativa de la industria de las TIC acompañando las definiciones.

¿Cómo describirían las características culturales y tecnológicas que debe tener un funcionario público en el marco de un “gobierno abierto”?

  • Carlos de la Fuente García: Cuando se afrontan estrategias de gobierno abierto, en la mayoría de las ocasiones, el reto no es tanto tecnológico sino de voluntad política por un lado y de cambio de mentalidad por otro. Podemos afirmar que el desarrollo de los procesos de modernización asumidos por las administraciones, en general, han elevado su nivel de desarrollo tecnológico, pero no es fácil que las administraciones asuman procesos de control público. La transparencia es la mejor forma de control y la más barata. Pasar del control interno al control público requiere voluntad y cambio. La información que gestiona el estado no es de propiedad del funcionario público de turno, pertenece a sus legítimos propietarios, la ciudadanía. La administración debe asumir que su capacidad siempre es limitada y que su rol es la eficiencia en la prestación de servicios, por tanto es fundamental tener esta visión multipropósito de los sistemas de información.
  • Ester Kaufman: Quiero dejar en claro que no se puede pensar el gobierno abierto sin determinar quiénes son los sujetos que producen las transformaciones. Pensarlo en general, opino, es algo inconducente y mágico. Ahora bien, difícilmente pueda afirmar que sólo se trata de cambiar las características culturales de los funcionarios públicos, en tanto niveles técnicos. Esto sería omitir a la política y a los políticos como sujetos garantes de estas transformaciones. En la medida en que no exista voluntad política explicitada mediante marcos normativos para dichas políticas, más grados ciertos de implementación, los funcionarios podrán hacer muy poca cosa y sus cambios culturales serán visto como “marginales”. Esto no quiere decir que estos grupos sean neutros en cuanto a su impacto. Al contrario. El impacto existe pero también la posibilidad de que generen irritación en espacios políticos que viven de la fragmentación y que dirigen sus áreas. Producido esto, esos conjuntos son condenados al ostracismo. Si las autoridades políticas están convencidas, y ese convencimiento se traduce en marcos generales que avalan prácticas concretas, los funcionarios tendrán ya un piso sobre el que pueden empezar a desarrollar trabajos colaborativos horizontales de ampliación creciente hacia la instauración de un gobierno abierto interno, más allá de los silos burocráticos.
    • ¿Qué prácticas y competencias debe poseer un funcionario público involucrado en un “gobierno abierto”?

    • Carlos de la Fuente García: Un gobierno abierto apuesta por la transparencia, el fomento de la participación y la colaboración. En el ámbito de la transparencia, cobran especial importancia, el conocimiento e implementación de las recomendaciones técnicas estándares en los procesos de publicación de datos para fomentar el desarrollo de aplicaciones y servicios más ricos. Es necesario implementar procesos de identificación y catalogación de la información eficiente para facilitar el acceso y consumo de los datos por parte de los reutilizadores -sea industria TIC o la propia administración publica-. En este sentido el horizonte es la utilización de tecnologías semánticas para añadir información de contexto a los datos expuestos. Por otro lado, hay que implementar técnicas de escucha activa por parte de los estados, para conocer la demanda de servicios, las necesidades de información y para hacer participe a la ciudadanía de los procesos de gestión pública.
    • Ester Kaufman: Las competencias que deberían estar generándose tienen que ver con la predisposición a compartir la información, a trabajar en redes y comunidades de práctica, a crear de espacios de consensos para implementar de modo coordinado las políticas públicas, a sostener sistemas de monitoreo y evaluación, con vistas a mejorar los servicios de los gobiernos con perspectivas ciudadanas, todo ello también habilitado por herramientas web 2.0 en la que serían practicantes activos. Esas prácticas, en nuevos ambientes tecno sociales participativos, van abriendo los gobiernos en forma coordinada hacia el exterior, ampliado el círculo virtuoso; lo que implica un aumento creciente de inclusión de la opinión de los destinatarios externos (ahora participantes de sistemas de mejoramiento continuo). Es imposible pretender un gobierno abierto a la ciudadanía si no existe ese desplazamiento. Y esto no es un problema tecnológico.

    El gobierno abierto necesita de “ciudadanos digitales”. ¿Cómo se genera y conforma esta nueva ciudadanía?

  • Carlos de la Fuente García: Las políticas de desarrollo social con base tecnológica deben contribuir a crear una sociedad más exigente en la demanda de servicios de calidad. Los procesos de alfabetización digital nos acercan a innovaciones tecnológicas cada vez más al alcance de la mano. Cada día optamos a una tecnología más asequible, más comprensible, útil, accesible y en definitiva usable. Estos procesos siguen siendo necesarios, pero no olvidemos que el escenario en el que se desarrollan estas políticas es cambiante, y los poderes públicos deben estar atentos y saber adaptarse. Dos ejemplos evidentes, en primer lugar la irrupción en el escenario social de los nativos digitales –“la generación i”-, jóvenes que manejan con asombrosa soltura los canales de comunicación digital. En segundo lugar, se debe prestar especial atención a las tecnologías móviles, que están al alcance de todos y proporcionan hoy por hoy la mayor garantía de acceso universal. Las estrategias de gobierno abierto deben tener en cuenta estas cuestiones y aprovechar la evolución natural que se produce con la “digitalización de la ciudadanía” para mejorar, en definitiva, la calidad de vida de las personas.
  • Ester Kaufman: No se trata de “ciudadanía digital”. No se trata de una cuestión de tecnología sino de formas de gobierno que pertenecen al campo de lo que son los sistemas políticos en relación a la participación ciudadana. Se necesita una nueva ciudadanía, eso sí. Me atrevo a enunciar algunas condiciones que no son precisamente tecnológicas:
    • Brindándole toda la información útil posible considerando las necesidades y derechos de grupos específicos de ciudadanos. No puede pensarse en la ciudadanía como algo “abstracto” porque en ese tipo de pensamiento la perspectiva de cada sector está ausente. La tecnología puede ayudar sólo si ya han sido pensados/ admitidos los modelos donde esas perspectivas se pueden rescatar e incluir.
    • Convocando a la ciudadanía a través de propuestas serias para avanzar consensuadamente. Una vez establecido el consenso sobre determinados objetivos, deben instaurarse sistemas de mensurabilidad y garantizarse los recursos que lleven a buen puerto dichos consensos. No hay nada que quite más las ganas de participar que hacerle perder tiempo a la gente con promesas luego incumplidas.
    • Precisando el valor de la participación de cada ciudadano en pos de algo parecido a algún carácter vinculante.
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    CTIC participará en el #OpenDay2011: “Nuevos paradigmas para la administración pública”

    El próximo 2 de agosto tendrá lugar en Buenos Aires (Argentina) el #OpenDay2011 “Nuevos paradigmas para la administración pública” en el marco de la Semana Internacional del Gobierno Abierto #SIGA2011, impulsada por la Jefatura de Gabinete de Ministros y en colaboración con la Fundación Sociedades Digitales. Se espera la participación de más de 150 representantes de gobiernos y entidades interesadas en la mejora de los servicios y la generación de ambientes colaborativos con apoyo en herramientas de la web 2.0.

    El objetivo de esta jornada es reflexionar y exhibir las posibilidades y los alcances que ofrecen las TIC en la administración pública en un ámbito en el que todos los actores están involucrados: funcionarios, asesores, empresarios, académicos y especialistas de trayectoria internacional abocados en impulsar proyectos de gobierno con eje en las nuevas tecnologías.

    Los temas que se abordarán en el OpenDay2011 girarán en torno a la Participación Ciudadana en la era digital, experiencias de casos internacionales, provinciales y municipales, Servicios 2.0, Ciudades digitales, el rol de la Educación a través de las TIC y los aprendizajes informales que ofrecen la web 2.0, entre otros temas de interés para todo el sector involucrado con las políticas de las TIC.

    El programa de esta actividad cuenta con el auspicio de Unitech, Lenovo, Intel, EXO, Entornos, Amable, ASAEC y Mc Luhan.

    Ya se pueden tramitar las inscripciones. Además, se podrá seguir la jornada a través de Twitter, con el hashtag #OpenDay2011.

    #SIGA2011

    Este evento se desarrollará en el marco de la II Semana Internacional de Gobierno Abierto
    #SIGA2011 (http://opengovernment.com.ar) en Buenos Aires, del 1 al 5 de agosto. Entre las actividades que conformarán esta serie de encuentros se prevé la firma de convenios internacionales, ponencias magistrales y coordinación de reuniones. El 5 de agosto, coronando la semana, se llevará adelante una jornada de exposiciones sobre casos de éxito y posibilidades de implementación de gobierno abierto en administraciones públicas locales.

    Los temas a tratar van desde el “open data”, pasando por la influencia del “open government” en los partidos políticos. Entre los oradores confirmados se encuentran el subsecretario de Tecnologías de la Gestión de la Nación, Eduardo Thill; su par de Gestión y Empleo Público, Daniel Fihman; y el director de la Escuela Nacional de Gobierno, Sebastián Lorenzo. En total, habrá unos 50 expositores en dos sedes cerca de la Plaza de Mayo, 25 actividades, y más de mil participantes que se registraron a las pocas horas de abrirse la posibilidad.

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