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Consumer: Información pública en Internet

Siguen los artículos sobre RISP ( y que además referencian el trabajo de CTIC, ¡gracias!). Este artículo de Consumer fue publicado el 29 de enero de 2010, pero se nos había pasado. Aprovechamos ahora para referenciarlo. Se trata de un artículo en el que no sólo se habla de RISP, si no también se referencia a los movimientos “pro-acceso” y la preparación de la esperada ley de acceso a la información en España.

captura del artículo sobre RISP aparecido en Consumer el 29 de Enero de 2010

artículo sobre RISP en Consumer

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Ciberpaís: el Gobierno de Asturias libera sus datos públicos

El Ciberpaís publica en su edición de hoy un artículo con el título “el Gobierno de Asturias libera sus datos públicos” en el que se hace eco de la labor del equipo Open Data @ CTIC sobre la apertura de datos del gobierno de Asturias. Anteriormente ya hemos publicado en este mismo blog algunos ejemplos. Esperamos que la fase final de este proyecto vea la luz en los próximos días y os mantendremos informados desde este mismo blog.

captura del artículo en Ciberpaís

El artículo en Ciberpaís con foto del equipo de Open Data @ CTIC

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Liberando los Datos del Pueblo

un viaje al centro de la administración

Nota: esta es la narración que acompaña a la presentación (diapositivas, vídeo) ofrecida en el Personal Democracy Forum Europe, Barcelona, 21 Nov 2009.

La Tierra, nuestro planeta madre, una pieza fascinante del Universo para todos nosotros, incluyendo al Profesor Otto Lindenbrock. Viaje al Centro de la Tierra (de Julio Verne, 1864), sigue una trama en la que el Profesor Lindenbrock está fascinatado e incrementalmente entusiasmado por los mensajes ocultos en criptogramas escritos en un idioma extraño (rúnico) y los tesoros que se puedan encontrar tras ellos. Descifrar cada mensaje le lleva a él (su sobrino Alex, y su doncella Marta) un paso más cerca del centro de nuestro planeta donde se supone que esos tesoros se encuentran escondidos; pero, ¿cómo llegar hasta allí?

Para llegar al centro de la Tierra (el núcleo), uno tiene que atravesar varias capas, concretamente la corteza y el manto. Esas capas son muy difíciles de traspasar (es casi imposible pra ellos), pero su interés en conocer un poco más a cada paso y las cosas fascinantes que les podrían estar esperando, les animan a superar todo tipo de situaciones difíciles.

El punto de partida del viaje se esconde tras el primer mensaje: Snæfellsjökull, un volcán en Islandia. De hecho, puntos de partida prometedores deberían ser aquellos como los volcanes y los cráteres, en los que uno puede atravesar varios kilómetros “sin demasiados problemas”. El grupo tiene que resolver varios enigmas a lo largo del camino para seguir adelante. Recordad, no estaban seguros de lo que les aguardaba al final del mismo. Después de todo, no lo podían ver desde el exterior. Desde la corteza, son 6.000Km hasta el núcleo.

Volvamos al “mundo real” por un momento (después de todo, el libro es de ciencia ficción, ¿o no?). Digamos que el núcleo son los datos y que todas las capas que los envuelven son las estructuras de la Administración que envuelven a los datos para preservarlos, protegerlos, gestionarlos y (demasiado a menudo) para oscurecerlos. Pensad en departamentos TI, de seguridad y en cada artefacto organizacional que tenga algo que ver con los datos.

Ya que estamos aquí, ¿por qué no alejarse unas cuantas capas hacia arriba? El Planeta Tierra es sólo uno en una galaxia y no es el único con esta estructura. Si uno echa un vistazo a otros como Marte, la estructura es casi la misma, un núcleo y varias capas rodeándolo. Lo mismo ocurre con Mercurio, y con muchos más, incluso las lunas y satélites de los planetas parecen seguir una estructura similar. Algunos tienen un núcleo mayor que otros, algunos tienen más capas entre el núcleo y la corteza pero, en general, el fenómeno se repite.

De vuelta a nuestro contexto de administración, gobierno e información pública, reconocemos el patrón. Algunas administraciones producen más datos que otras. Algunas estructuras son más complejas que otras dependiendo del gobierno del que hablemos. Algunos gobiernos tienen más departamentos, agencias (llámalo como quieras) entre los datos y la corteza o, más concretamente, entre los datos y el pueblo. Sí, el pueblo, ahí afuera, sobre la corteza, la mayoría de ellos (nosotros) sin ni siquiera imaginar lo que el núcleo atesora.

Ha habido momentos en la historia en los que la Tierra y otros planetas han experimentado sucesos importantes, algunos de ellos bastante traumáticos, como las colisiones de meteoritos. Esto ha llevado a cambios en su estructura y también a la evolución.

Por fortuna, algunos de nosotros, el pueblo, estamos recomendando encarecidamente a las administraciones que hagan lo debido: liberar los datos del pueblo. No hablo de los sospechosos habituales opacos (datos relacionados con la seguridad nacional, con la privacidad, y similares) si no de todos aquellos datos escondidos entre demasiadas capas por ninguna razón aparente nada más que no publicarlos “por si acaso”, lo que he llamado en varias ocasiones “oscuridad por defecto“. Las cosas están cambiando de forma interesante a lo largo y ancho del mundo en el último año o dos, el gobierno está comenzando a abrir sus puertas. Las capas se están haciendo más transparentes, y la dificultad de “encontrar un volcán” por donde empezar or descifrar un enigma se convierte en algo menos necesario. Los volcanos y cráteres están por todas partes, incluso empiezan a aparecer algunos caminos pavimentados hacia el núcleo.

Aún hay mucho que hacer en el sentido de cómo mejorar los procedimientos, cómo facilitar el acceso a los datos, cómo hacer que puedan enlazarse de forma que los interesados puedan reutilizarlos, mezclarlos, visualizarlos del modo que les apetezca. El Planeta Tierra es sólo uno en una galaxia, en el Universo, pero como Charles Eames dijo: “al final, todo conecta”.

Pensad a lo grande y recordad, liberar los datos del pueblo significa devolvérselos a sus verdaderos propietarios. ¿No es eso una cosa maravillosa?

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